Cuánto cuestan los recuerdos de fiesta
Es la partida que casi siempre se calcula mal, y en las dos direcciones: o sobran tres cajas que quedan años en el clóset, o faltan en la última mesa. El error casi nunca está en el precio por pieza, está en cuántos se pidieron.
De 15 a 40 pesos por pieza en bautizo y primera comunión, de 40 a 120 en XV años y bodas. Se encarga por familia o pareja, no por invitado, más un diez por ciento de margen.
Paso a paso
Cuenta por familia, no por cabeza
Una pareja se lleva un recuerdo, no dos; una familia con tres hijos se lleva uno o dos. Calcular por invitado es lo que llena el clóset de cajas sobrantes.
Suma diez por ciento, no treinta
Para los que llegan sin confirmar y para los que piden uno extra «para mi mamá que no vino». Más de ese margen es gasto seguro contra un riesgo chico.
Rangos reales por pieza
Bautizo y primera comunión: 15 a 40 pesos. XV años: 40 a 100. Boda: 50 a 120, y de ahí hacia arriba sin techo. Lo hecho en casa baja a la mitad pero cuesta tardes.
Lo que de verdad se llevan a casa
Lo que se usa o se come: imanes, plantitas, dulces, miel, velas. Lo que se queda en la mesa: figuras decorativas sin uso, marcos con la fecha, cualquier cosa frágil o grande.
El nombre y la fecha, en chico
Un recuerdo con tipografía enorme no se usa nunca. En pequeño y discreto, el objeto sobrevive y la fecha aparece sola cuando alguien pregunta.
Encarga con tres o cuatro semanas
Lo personalizado necesita tiempo y en temporada alta —mayo, diciembre— los talleres se saturan. Un mes antes es lo seguro.
Lo esencial
- Se cuenta por familia o pareja, no por invitado.
- Margen del diez por ciento, no más.
- Bautizo: 15–40; XV: 40–100; boda: 50–120 por pieza.
- Lo que se usa o se come sí se lleva; lo decorativo se queda.
- Encargar con tres o cuatro semanas.
¿Cuántos recuerdos encargo?
Uno por familia o pareja, más un diez por ciento. Contar por invitado es el error que deja cajas sobrando.
¿Cuánto cuesta un recuerdo de bautizo?
Entre 15 y 40 pesos por pieza si se encarga, menos si se arma en casa.
¿Qué recuerdo se queda en la mesa?
Lo decorativo sin uso, lo frágil y lo grande. Lo que se usa o se come se va a casa.
¿Conviene hacerlos uno mismo?
Baja el costo a la mitad, pero cuesta varias tardes y hay que sumar el material. Para más de cien piezas, casi nunca sale a cuenta.
¿Con cuánta anticipación se encargan?
Tres o cuatro semanas. En mayo y diciembre, más: los talleres se saturan.