Ideas Idea de regalo

Regalar vino

Regalar vino da miedo por una razón equivocada: creer que hay que saber de vinos. No hace falta. Con tres decisiones —cuánto, qué tipo y de dónde— se acierta el 90% de las veces, y la presentación hace el resto.

Se consume, no ocupa lugar y no obliga a fingir que gustó. Es el regalo neutro por excelencia entre adultos: sirve para el anfitrión, el jefe, el cuñado nuevo y el intercambio, y en todos esos casos una botella bien elegida se ve más cara de lo que costó.

$250 – $1,500

Cuándo NO es buena idea

Con quien no toma o dejó de tomar, y eso hay que confirmarlo: es el error más doloroso de esta categoría. Tampoco con un enólogo aficionado si tu presupuesto es de 300 pesos —ahí mejor cambiar de categoría— ni en oficinas donde el alcohol no está bien visto.

Detalles

Cuánto cuesta

Desde
$250
Hasta
$1,500

Cuándo y hasta cuándo

Entrega
Se consigue el mismo día en cualquier ciudad, y esa es su ventaja de última hora. Por paquetería, en cambio, casi ninguna empresa acepta alcohol de particulares: si va a otra ciudad, cómpralo allá con entrega local.

Detalles

Categoría
Cocina y gourmet
Se puede personalizarGrabado, bordado o nombre. Sube el valor percibido sin subir el precio.
No

Para quién y en qué ocasión

¿Cuánto hay que gastar para que se note?

De 250 a 400 pesos ya se consigue algo correcto; de 500 a 900 pesos entra el rango donde se nota que elegiste. Arriba de eso, solo si sabes qué le gusta.

¿Tinto o blanco?

Si no sabes, tinto de cuerpo medio: es el que menos falla en México y acompaña casi cualquier comida. Blanco solo si sabes que lo prefiere o si el regalo va con mariscos de por medio.

¿Vino mexicano o importado?

El de Valle de Guadalupe se recibe muy bien y cuesta más que un importado equivalente; el chileno y el español dan mejor relación precio-calidad en rangos bajos.

¿Cómo lo presento?

Bolsa de vino o papel de seda, y una nota. Si va a una cena, entrégalo diciendo que no es para abrir esa noche: quita al anfitrión la obligación de servirlo.